Por Raquel Capel · Dietista-Nutricionista y Entrenadora Personal (Col. MAD00574)
La ashwagandha se recomienda cada vez más para dormir mejor, gestionar el estrés o suavizar síntomas de la menopausia. Hay un efecto, sin embargo, que casi nunca se menciona: puede alterar los niveles de T4 y, en casos descritos en la literatura científica, desencadenar tirotoxicosis. Esto es lo que dice la evidencia y qué conviene revisar antes de tomarla si tienes una condición tiroidea o tomas medicación para la tiroides.

¿La ashwagandha afecta a la tiroides?
Sí, puede alterarla, aunque no de forma predecible ni en todo el mundo. La revisión sistemática con metaanálisis más reciente sobre este tema (Fornalik et al., 2026, DOI 10.1055/a-2802-8363), que reúne 23 ensayos clínicos y 1.706 participantes, no encontró un efecto consistente sobre la TSH ni sobre la T3. Sí encontró, en cambio, un aumento modesto de la T4 asociado al consumo de ashwagandha en el conjunto de los estudios analizados.
La misma revisión recoge casos clínicos descritos de tirotoxicosis —niveles de hormona tiroidea por encima de lo normal, con síntomas como taquicardia, temblor o pérdida de peso— que aparecieron tras empezar a tomar ashwagandha y que remitieron al retirarla. Esto no convierte a la ashwagandha en un desencadenante habitual de hipertiroidismo: son casos descritos, no un patrón frecuente dentro de los ensayos controlados. Pero sí es una señal que merece prudencia, sobre todo en personas con antecedentes tiroideos.
¿Es el mismo riesgo para todo el mundo?
No. El riesgo real depende de si ya existe una alteración tiroidea de base. En una persona sin patología tiroidea, sin tratamiento y sin síntomas, la evidencia actual no sugiere que tomar ashwagandha vaya a desencadenar un problema de tiroides por sí sola. El escenario distinto es el de alguien con hipertiroidismo, enfermedad tiroidea autoinmune (como Hashimoto o Graves), una TSH o T4 ya alteradas, o en tratamiento con levotiroxina u otros fármacos antitiroideos: ahí la cautela debe ser mayor, precisamente porque la evidencia muestra que la ashwagandha puede mover esos valores.
Qué revisar antes de tomar ashwagandha si tienes una condición tiroidea
Antes de recomendarla o de empezar a tomarla por cuenta propia, conviene repasar cuatro puntos:
- Diagnóstico tiroideo y estabilidad clínica reciente.
- Medicación tiroidea actual y si ha habido cambios recientes de dosis.
- Síntomas como palpitaciones, temblor, pérdida de peso no explicada, intolerancia al calor, diarrea o empeoramiento del sueño.
- Analíticas de tiroides disponibles y cuándo se realizaron.
Otras interacciones a tener en cuenta
La ashwagandha no interactúa solo con la tiroides. Según el NCCIH (National Center for Complementary and Integrative Health), también puede interactuar con medicación para la diabetes o la presión arterial, sedantes, anticonvulsivantes e inmunosupresores. Si tomas alguno de estos tratamientos, coméntalo con quien te lo prescribe antes de añadir el suplemento.
Lo que esto no significa
Esto no invalida la evidencia que existe sobre la ashwagandha para el sueño o los síntomas de la menopausia — evidencia real, aunque todavía limitada, que ya hemos revisado en detalle. Tampoco significa que haya que evitarla siempre. Significa que, como con cualquier suplemento con actividad hormonal, la seguridad no depende solo de la dosis que figura en el bote: depende también de quién la toma y en qué contexto de salud lo hace.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tomar ashwagandha si tengo hipotiroidismo?
Depende de si tu hipotiroidismo está bien controlado y de si tomas levotiroxina. La evidencia no muestra un efecto negativo generalizado, pero sí hay casos descritos de alteración tiroidea asociados al consumo del suplemento, así que lo prudente es hablarlo antes con quien supervisa tu tiroides y no darlo por seguro sin más.
¿La ashwagandha sube la TSH?
La revisión más reciente (Fornalik et al., 2026) no encontró un efecto consistente sobre la TSH. El cambio que sí se observó fue en la T4, no en la TSH.
¿Es peligroso tomar ashwagandha con levotiroxina?
No hay evidencia de que sea peligroso de forma generalizada, pero al tratarse de una combinación con potencial de interacción, conviene que quien prescribe la levotiroxina lo sepa y pueda valorar si hace falta revisar la analítica con más frecuencia.
Si tomas medicación para el tiroides o estás valorando algún suplemento, en consulta revisamos qué tiene sentido en tu caso. Pide tu consulta de nutrición.
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Autora: Raquel Capel — Dietista Nutricionista y Entrenadora Personal en Madrid.